No sé si por el cansancio o nuestro pequeño estado etílico, pero anoche nos dormimos en dos segundos y amanecimos las dos exactamente en la misma postura, sin haber movido ni un solo dedo. A eso se le llama, literalmente, dormir como troncos.
Hoy queríamos dirigirnos a Sarajevo, capital de Bosnia, pero para cuando llegamos a la estación de autobuses (no hay trenes), ya iba lleno. Y es que nos pegamos un buen rato buscando la estación, porque al parecer la habían cambiado de sitio. Bueno, no pasa nada porque siempre hay soluciones alternativas, y esta vez nos tocó coger un autobús hasta Ploçe y de ahí uno directo a nuestro destino.
Bosnia es uno de esos países infravalorados que injustamente caen en el olvido o la ignorancia. Tras años de guerra y haber quedado en un estado lamentable, es ahora cuando empieza a resurgir (junto con los países colindantes también víctima de la guerra). Uno no se da cuenta de esto hasta que llega aquí y se sorprende viendo las maravillas que ofrece el paisaje balcánico, la simpatía de la gente, el buen clima y la tranquilidad de sus calles. Choca ver edificios modernos acristalados y cochazos millonetis por un lado y casas todavía derruidas o edificios acribillados por balas por otro.
Sarajevo es una pequeña Jerusalén, en la que conviven desde siempre musulmanes, católicos, ortodoxos y judíos. Puede comprobarse fácilmente paseando por las callejuelas de piedra de su diminuto casco antiguo, impregnado del olor constante de comida, donde lo mismo te encuentras una sinagoga que una iglesia o musulmanes paseándose. Por diversidad te encuentras hasta carteles anunciando un festival de música en el que tocaba Paco de Lucía...¡Qué pequeño es el mundo! Un grato paseo y todo un descubrimiento. Nos hemos tomado el día con calma, simplemente paseando y observando.
![]() |
| hombres jugando al ajedrez con iglesia ortodoxa al fondo |
No tan grato el albergue que nos tocó, o al menos el baño, que no tenía lavabo y la ventana sin cortinas ni nada daba a una calle peatonal (el paraíso para cualquier pervertido). Por la noche hacía bastante humedad en la habitación, pero pudimos dormir bien. Al día siguiente, madrugón.



No hay comentarios:
Publicar un comentario